¿Cuántas veces has preparado demasiada salsa de tomate para preparar un plato y te ha sobrado? ¿Cuántas veces has comprado salsa de tomate ya preparada y también te ha sobrado? Seguro que como a mí te ha pasado en infinidad de ocasiones.
Lo que todos hacemos es guardar en el frigorífico esa cantidad de salsa sobrante para utilizarla en otra ocasión, pero el problema es que no aguanta demasiado tiempo conservando su color, su aroma, su textura y por supuesto las propiedades del tomate.
Pues bien, hay un pequeño truquito para conservar la salsa de tomate por más tiempo y es guardarlo en un tarro de cristal y añadirle, sin mezclarlo, un chorro de aceite de oliva en crudo para que se forme una capa protectora de unos 3 milímetros aproximadamente. Así durará unos días más sin estropearse.