Una de las funciones básicas del microondas es la cocción, una tarea que se lleva a cabo aprovechando el contenido de agua de los propios alimentos, tratados siempre a un máximo de 100ºC. Las ventajas de la cocción con el microondas, además, por supuesto, de la rapidez con respecto a la ocina normal o tradicional, se concentran en el total aprovechamiento de las sales minerales y vitaminas de los alimentos, cuya condimentación se hace casi innecesaria ya que conservan sus nutrientes naturales, sabor, aroma y textura.
Otra ventaja a resaltar, y no menos importante, es la simplifiación de los útiles de cocina y su limpieza. Con el empleo de fuentes, bandejas, cuencos y tapaderas de plástico o papel transparente de cocina, ganamos en comodidad y en espacio, guardando las ollas, cacerolas y sartenes con sus inconvenientes de limpieza y almacenaje, propio de la cocina convencional. El microondas se limpia con un paño húmedo y no precisa de otros aditamentos higiénicos.